Tras 1 hora y media de navegación, el viento austral anuncia la llegada. Desembarcas en una isla donde la vida salvaje reina sin testigos: pingüinos caminando a pocos metros, albatros de ceja negra surcando el cielo, cormoranes imperiales, gaviotas dominicanas y, si la Patagonia lo permite, lobos marinos descansando entre las rocas.

Categoría: Etiquetas: , , , Marca: